¿Atrapado en la carrera del hámster?

Hace un tiempo recibí la llamada de un amigo que me comentaba que tenía ahorrado un monto de efectivo y que deseaba mi consejo sobre en qué podía invertirlo. A lo largo de la llamada, debatimos sobre diferentes opciones, solo para darnos cuenta de que mi conocimiento sobre inversiones es muy pobre por no decir nulo. Llegar a esa conclusión fue muy sencilla, yo nunca he sido inversionista, sino, que he sido un empleado a lo largo de mi vida económicamente activa.

A partir de ahí empecé a estudiar sobre educación financiera, y a medida que completaba un libro, sentía como si figurativamente me dieran un golpe en la cara, básicamente rompía con toda la doctrina de la educación tradicional (estudia para sacar las mejores notas, ve a la universidad, consigue un buen empleo, jubílate, muere). A medida que iba estudiando descubrí el termino “carrera del hámster”. ¿De qué se trata este término?, en lugar de describirlo propiamente con palabras, veamos la siguiente imagen:

I. Imagen de la carrera del hámster

Muy interesante imagen ¿no? Esta refleja el circulo vicioso en el que millones de personas nos vemos atrapados día a día. Esta situación me llevó a querer realizar una pequeña investigación sobre cómo se afrontaba el manejo del dinero en diversas comunidades de profesionales (puedes checar investigaciones de otros temas en el siguiente link https://one7consulting.com/servicios/one7/). Los resultados los abarcaremos desde tres enfoques que describiré a continuación.

1. ¿Cuál es nuestra principal fuente de ingresos?

Para esta investigación el género que más ha participado es el masculino (64.1%) y el rango de edad son personas entre 26 y 35 años (con un 50%).

Sin embargo, la pregunta clave era conocer de donde se originaba su principal fuente de ingresos y las respuestas solo reafirman que vivimos bajo los parámetros de la educación tradicional.

Con un abrumante 79.7%, ser empleado representa la mayor fuente de ingresos. Usted podría pensar ¿Qué hay de malo con ser empleado? A mi consideración hay tres cosas que están mal con que la mayor o única fuente de ingresos provenga del empleo:

  1. Las decisiones económicas personales no dependen directamente de nosotros, debido a que estas se mueven bajo la condición de si contamos con un empleo o no (vivimos en una zona de confort)
  2. No somos dueños de nuestro tiempo (algo que resiente terriblemente nuestros seres queridos), y básicamente como empleados nos convertimos en el protagonista del circulo vicioso que es la “carrera del hámster”.
  3. Las tendencias indican que el empleo tradicional es la actividad económica más riesgosa que puede existir en la era de la información que vivimos (si, leyó bien, se considera la actividad más económicamente riesgosa).

Se preguntará ¿De dónde sale esta ultimo punto?, Andrés Oppenheimer (2018) periodista, escritor y columnista, en su libro “Sálvese quien pueda” cita lo siguiente: “El 47 por ciento de nuestros empleos van a desaparecer en el corto plazo por la automatización” sin duda alguna una expresión muy interesante.

Por su parte Mario Borghino (2012), en su libro, “El arte de hacer dinero”, comenta: “La política de muchas empresas es reducir al máximo sus costos para sobrevivir. Miles de empleos son eliminados a diario y solo se quedan aquellos que son muy “trabajadores y eficientes”, capaces de trabajar doce o catorce horas diarias para realizar sus tareas”.

Unas conjeturas muy llamativas y que nos invitan a evolucionar mentalmente sobre el concepto de empleo que tenemos.

Ha notado en el gráfico anterior ese 1.56% que dice inversionista y el 12.5% de dueño de negocios, pues esos porcentajes tan bajos que se ha obtenido de la encuesta son los único que se encuentran en camino a salir de la carrera del hámster. ¿Por qué? La razón la explica Robert Kiyosaki en cualquiera de sus libros sobre inversión, resumiéndolo de esta forma:

  • El dueño de negocio: Ha montado un sistema, invierte dinero para montar y mantener su negocio. Su tiempo es flexible porque tiene a otras personas trabajando para él.
  • Inversionista: El dinero trabaja para él, generando ingresos que no dependen de su tiempo y mucho menos de su esfuerzo. Como inversionista disfruta de ingresos residuales que le dan LIBERTAD FINANCIERA.

Por lo tanto, se puede decir que la tendencia de empleo debe disminuir y la de dueño de negocio y/o la de inversionista son las que deben empezar a crecer. Se debe dejar de trabajar por dinero y empezar a que el dinero trabaje para conseguir más dinero.

Si usted piensa que por tener un muy bien pagado empleo no está corriendo dentro de la carrera del hámster, lo invito a responderse lo siguiente, ¿Qué tan rico soy realmente?, la respuesta de esa pregunta no proviene de cuánto dinero usted tiene en el banco, sino, de ¿Cuánto tiempo usted podría mantener su ritmo actual de vida sin el ingreso que le proporciona su empleo?, un mes, seis meses, un año y medio quizás, lo invito a reflexionar nuevamente.

Hasta este punto hemos abarcado qué es la carrera del hámster, porque perpetuarnos en un empleo no es una buena idea, cuales son las ventajas de volverse inversionista o dueño de un negocio. Sin embargo, ¿Cómo se obtiene dinero para poder salir de la carrera del hámster?

2. ¿Cómo obtener dinero para salir de la carrera del hámster?

Si ha llegado a este punto del artículo, es porque sencillamente le ha interesado o se ha identificado con todo lo que hemos abarcado previamente. Permítame felicitarlo (a) porque la duda que se pudo generar en su mente es uno de los primeros pasos para lograr salir de la carrera del hámster.

Cuando preguntamos a los encuestados aspectos importantes sobre cómo manejaban su dinero estas han sido las tendencias:

  • Llevar una lista detallada de gastos.

Se puede identificar fácilmente que existe una equidad entre las personas que llevan una lista detallada de sus gastos y quienes no lo hacen (50% para cada uno), ¿De que forma influye esto para obtener dinero para invertir?, la respuesta es sencilla, Lo que no se mide, no se puede controlar, esto quiere decir que si no se lleva un control de todo aquello que se gasta, muy difícilmente podremos tener un excedente que nos permita destinarlo para la inversión y erradicar aquellos gastos que no son necesarios. Aquí inicia el CÓMO obtener el ingreso para salir de la carrera del hámster.

  • Que los gastos no superen a los ingresos

Cuando consultamos si sus gastos excedían a sus ingresos mensuales destaca un 59.4% que dicho que no, esto indica que son personas que cuentan con ganancias de forma periódica. Sin embargo, si de esa ganancia no se esta destinando un monto para la inversión, la situación de los que perciben ganancias no es muy diferente del 35.9% a los cuales sus gastos si superan a sus ingresos y lo cual no les permite tener la opción de invertir a futuro.

  • Adoptar una cultura de ahorro para inversión.

Destaca el 45.3% de los encuestados quienes expresan no ahorrar, para poder aspirar a salir de la carrera del hámster las personas dentro de ese porcentaje deberán cambiar sus hábitos económicos. Lamentablemente vivimos en una sociedad que insta al consumismo masivo, acá me gustaría dejar las palabras de Warren Buffet, el inversionista mas famoso del mundo :”si gasta en cosas que no necesita, pronto se encontrará vendiendo las que si necesita”.

Todos estos puntos resultan claves para poder obtener los fondos para poder iniciar un negocio y/o poder aspirar a una inversión. Si bien según la encuesta realizada el 79.7% obtiene ingresos de sus empleos, quiero dejar claro que tener el empleo no es el inconveniente, lo malo radica en tener una mentalidad de perpetuarse en ese empleo y no buscar las formas para dejar de depender de él y así poder salir de la carrera del hámster.

Usted podrá pensar, no dependo de un trabajo para obtener dinero para invertir, podría hacer un prestamos al banco. En los siguientes puntos abarcaremos ese pensamiento.

3. ¿Qué nos impide adoptar una mentalidad para salir de la carrera del hámster?

En lo personal esta es la pregunta que más me llamo la atención de toda la encuesta, eso debido a que considero que el activo mas preciado con el que contamos los seres humanos es nuestra mente. Al preguntar sobre las barreras que detienen a una persona para alcanzar riqueza económica, destacan tres:

  1. Falta de estudio sobre como manejar el dinero: hay que estar claro que esta parte no se refiere a tomar un Máster en administración, o postgrados en finanzas o estudios de ese tipo, sino, a todo aquel conocimiento que no es parte de la educación tradicional. ¿A que conocimiento me refiero?, se trata de aprender a negociar, vender, persuadir, educación financiera (dinero produciendo dinero), emprendimiento, liderazgo, comunicación, etc. Existe mucha literatura al respecto, pero aprender estas habilidades requiere sobre todo de disciplina. Tenga en cuenta que cuando se asiste a un banco para pedir un préstamo para poder invertir, el asesor financiero no nos solicita la boleta de calificaciones, ni los títulos universitarios, lo que si solicitan son los activos financieros para respaldar el préstamo.
  2. Soy un comprador compulsivo: antes de comprar cualquier cosa, considero importante hacernos esta pregunta ¿Qué pasaría si no lo compro? si la respuesta es nada… es simple entonces no necesitamos comprarlo. Es muy importante aprender a diferenciar lo que se necesita de lo que se quiere (esta es un axioma del mismo Warren Buffet).
  3. Otras causas: en esta parte se obtuvieron diversas respuestas como:
    • Emergencias cotidianas
    • No hay coraje
    • Perdí dinero con un negocio
    • Mis padres no me formaron para ser rico
    • Mejor empleo

Albert Einstein solía decir: “el nivel de pensamiento que se requiere para tomar conciencia de un problema no es el mismo que el que usted requiere para resolver dicho problema” Desde mi perspectiva todas estas otras causas son situaciones que difícilmente no nos ocurran a lo largo de nuestra vida, sin embargo, es decisión de cada uno si la convierte en una excusa o en un motivador para adoptar una mentalidad que te empuje hacia la libertad financiera o a salir de la carrera del hámster.

En conclusión, se puede decir que para salir de la carrera del hámster se deben establecer tres cosas:

  1. Hay que reconocer que perpetuarse como empleado nunca será su mejor alternativa.
  2. Si no se adopta una cultura de control de los gastos y de ahorro es mucho más difícil poder contar con dinero para invertir o iniciar un negocio.
  3. La educación tradicional no es la clave para volverse un inversionista (no estoy diciendo que no es importante formarse como profesional, de hecho, considero que lo es para el desarrollo como personas), la educación financiera y demás habilidades si demuestran serlo.

Al inicio del artículo mencione que empecé a estudiar sobre educación financiera, sin embargo, nunca comente con cual libro había empezado y me gustaría compartir que fue a través del excelente libro “El hombre más rico de babilonia” de George S. Clason (1926), te invito a que también lo leas si te ha interesado el tema que hemos abordado en este artículo. A partir de ahí te aseguro que empezaras a querer aprender más y más sobre él.

Siempre es un gusto para mi poder compartir un poco de conocimiento y experiencia. Espero este articulo haya sido de tu agrado.

¡Saludos Cordiales!

Créditos a las publicaciones de:

  • Mario Borghino, 2012, “El arte de hacer dinero”, México D.F- México, Grijalbo.
  • Andrés Oppenheimer, 2018, “¡Sálvese quien pueda!”, Ciudad de México, Penguin Random house grupo editorial.
  • Robert Kiyosaki, 2004, “Padre Rico, Padre Pobre, que le enseñan los ricos a sus hijos acerca del dinero, ¡que la clase media y pobre no!”, Ciudad de México, D.R Santillana Ediciones generales.
  • George S. Clason, 1926, “El hombre más rico de babilonia”, Editorial Titivillus.

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